La meditación como estrategia para el docente
La vida del docente
Como docente, he vivido lo que es estar corriendo de una escuela a otra, preparar las clases, los planes, hacer facturas para las escuelas, los sueldos tan bajos, la frustración y hasta el cuestionarme a mi mismo si estoy en el camino correcto.
He observado en compañeros de la escuela donde he trabajado la falta de atención que se brindan a sí mismos, a su cuerpo, a su estabilidad. He notado un piloto automático en ellos, no se encuentran en el presente; pero lo más sobresaliente de esto, es que se han olvidado de sí mismos, convirtiéndose en un engrane de una gran máquina que trabaja para los dueños de las escuelas que no muestran un interés en nosotros.
Y es cuando me he preguntado: la docencia, ¿puede hacer que nos olvidemos de nosotros mismos? pienso que la docencia y cualquier trabajo que nos consuma, cualquier actividad que ocasione que nos dejemos de lado.
Llevo estudiando la meditación espiritual desde el 2020, con lapsos entre estos años donde lo he dejado de hacer, dejándolo para después, pues mi trabajo y pendientes requieren más atención... ¡Qué equivocación tan grande!
Eric John Campbell, en su libro Manifesting your dream life (Campbell, 2021), comenta que la riqueza económica está ligada a la creencia que tenemos acerca de nosotros mismos, a la valía que nos demos y qué tanto hacemos valer nuestro trabajo. Para ello, la meditación es una excelente herramienta.
¿Qué es meditar?
¿Cómo puedo empezar a meditar?
¿Qué beneficios me trae meditar?
- Reducir el estrés diario. Te darás cuenta en esos minutos, que muchas de las cosas que te estresan, solo existen en tu mente.
- Mejorar la concentración y atención. Al disminuir el ruido mental, podrás ver con más claridad lo que te rodea.
- Bienestar emocional. Comenzarás a darle prioridad a esa sensación de calma, por lo que te llevará a mejores hábitos para tu salud.
- Despertar. Podrás ver con otra mirada las situaciones de tu vida diaria.



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