Vorágine Educativa


 

ACLARACIONES:

A lo largo del día escolar me he topado con la vorágine de la selva educativa, aclaro que mi visión no es despectiva, si no más bien, la imagen de la selva vorágine educativa me recuerda al ambiente natural de una selva que guarda la belleza y la oscuridad en las copas de sus árboles. 

Del lado derecho del hemisferio, el sol

Mi selva inicia con el aspecto natural del sol que sale del lado derecho del hemisferio del planeta, una taza de café despierta el apetito físico y el emocional "Hoy es día de trabajar desde las 7 AM hasta las 3:30" mi camino es una espiral, he aprendido a ver el café como una experiencia, como un motivante agrio que me indica que hay que comenzar, mi mirada frente al espejo me recuerda que pertenezco a un sistema que marca mi uniforme. Mi pertenencia al sistema educativo privado.

Lo quiero, lo soñé por tanto, sé que le da el espacio de tranquilidad a mi familia, quienes duermen mientras salgo despacio diciendo que salgo a las 2. PM. Me he acostumbrado a ya no decirle pendientes, si yo pudiera dormir 1 hora más tampoco me gustaría escucharlos. 

El tráfico comienza, la mañana sale como una emoción arqueada ante el sol, me arropa el aire, los autos, los niños que van a la escuela, mi zona cero de aprendizaje "las calles de la colonia". Agradezco, el impulso del café me invita a levantar mi corazón a la música, canto de todo, descubro en la selva de cemento la paz que me da el silencio ahogado de esas canciones que solo me hacen despegar, descubro tanto en el momento en el que giro al volante para topar el monstruo bueno del Vay Ven, sé que lleva almas y prefiero ir despacio, él va lento ¿irán maestros dentro?

Soy maestra desde hace casi 8 años ¿habré cambiado mi práctica? ¿habré mejorado las muletillas que me indicaron en la clase de Práctica docente? ¿sabré conmover? 

Ansiedad habla.- Avanza a tercera para avanzar detrás de ese monstruo ¿no recuerdas que tienes un bono de puntualidad que se acaba si entras a las 7:02? Avanza, no puedes perder el tiempo. 

El hormigueo es eléctrico, ya avanzo hasta mi sien y la pierna ya me duele Me duele poner mi pie en el acelerador, tendré algo en la rodilla? ¿Cómo podré seguir trabajando? ¿ya no podré moverme en el salón?

Shh..

Llegó a tiempo, otra vez la emoción tomo su paso, la ansiedad me hace vulnerable, hoy la sentí a ella más que a mí. Comienza a moverte, saluda a todos, que no te veas cansada, versé bien ¿planché el uniforme? Toma agua, mira hay vienen tus alumnos, viene María... 

María es una niña que siempre me saluda y me abraza, me ha hecho muchas cartas, muchos mensajes, siempre ha confiado en mí y yo la recuerdo cuando tengo miedo, me saluda y todo parece apagarse para darle lugar a mi espíritu maestro maternal que me inspira a ser mejor ser humano, a ser mejor maestra. 

De ahí mi hipotálamo se desborda, creo que la serotonina fluye como los ríos, los niños de 4to me revelan el poder del amor docente, la vocación forma parte de mi, aprendimos sobre el valor de la denuncia, de los sueños de libertad y del cambio que por naturaleza forman parte de nuestra identidad educativa teresiana, desde el rostro de mi alumna María, Elías, Clau, Sarita, Jorgito, Berni, Regina, Melanie, todo fluye, la selva me da lo que necesito, tiene los capibaras más preciosos, mas pequeños pero más significativos, su rostro parece como la tarde de guacamayas en medio de mi balsa, la copa de los árboles no se siente tan alta.

El sueño termina para entrar con mis jóvenes perezosos que van lento pero seguro, algunos ya subieron a las copas a cuidarse, otros más hay que abrazarlos con las palabras que las Etimologías me enseñan y suben cautelosos arriba, una de ellas se llama Vale, entre ella y yo sabemos que es Vale, Valiente. Confió en su proceso, en su lentitud y en su alma, creo que un día volará tan alto que de la suavidad del perezoso se convertirá en un espíritu libre que camina arriba de la copa de los árboles de la vorágine selva.

Todo está en silencio

Silencio ahogado

Almas pajareando

Yo también tuve ese tiempo

También no entendía nada

Las luces al entrecejo se vuelven tornasol

La luz del sol entra como un rayo

Alguien interrumpe:

MICHEL DÓNDE ESTÁN LAS LLAVES DEL SALÓN DE PRIMARIA. TE LAS LLEVASTE Y NO PUEDO ENTRAR ¿me las traes porfa? 5 NOTIFICACIONES DEL GRUPO DE LA FACULTAD ¿YA SUBIERON LA TAREA COMPAÑEROS? ¿DÓNDE ESTÁ LA LECTURA DE LAS EMOCIONES DEL PROFESORADO? Grupo Maestros Prepa DIJO al GRUPO ¿hay internet en el salón 7? Mis alumnos están en prueba de desempeño. Maestros pueden subir su horario para los acompañamientos. No olviden firmar su nomina. PEDIDOS BOLIS FAMILIA dijo al grupo. Bendiciones buenos días ¿vieron lo que dijo AMLO EN SU MAÑANERA? ODIO A ESE VIEJO.

Miguel dijo...

"Cielo, eres una gran maestra, mira a Chester y a Beto, no saben lo que cuestan sus croquetas. Jiji"

Regreso, estoy ya en la segunda clase de Etimologías, Adriana, me interrumpe para preguntarme:

"¿Mich así se declina Psicastenia?"

Psique- Mente

Astenia- DEBILIDAD

, respondo, es correcto Addy, gracias, me dice, me encanta descubrir como escribir en griego, 

Gracias


En la vorágine del día a día escolar, a menudo se pasa por alto un aspecto crucial en la vida de los docentes: sus emociones. Más allá de los planes de lecciones, la gestión del aula y las reuniones con padres, los profesores enfrentan una montaña rusa emocional que puede impactar tanto su bienestar personal como su desempeño profesional. En esta entrada, exploraremos la compleja relación entre las emociones y el profesorado, y cómo estas influyen en el entorno educativo.

Las emociones juegan un papel vital en la vida de cualquier persona, y para los profesores, estas pueden ser particularmente intensas y diversas. Desde la satisfacción de ver a un estudiante comprender un concepto difícil, hasta la frustración de lidiar con problemas disciplinarios, las emociones forman parte integral de la experiencia docente. Reconocer y gestionar estas emociones es esencial para el bienestar de los educadores y, por ende, para el éxito educativo.

Paso las llaves, me duele todo, tengo que bajar los libros y llevarlos a mi otra clase en otro salón. Ya me canse, el dolor es calador hasta mis músculos internos, mi musculo cerebral se siente de gimnasio pero mi cuerpo se siente desgarrar. Dicen que tengo Burnout de fin de curso, dicen que ya mero están cerca las vacaciones, dicen que los maestros no hacen nada, dicen que no ganamos lo suficiente.

Dicen

¿Qué digo yo?

En la sala de maestros, hay una profesora que me saluda, que tiene una hija pequeña, me saluda con un "hola compañera" y mi sonrisa es inevitable, juntas hablamos sobre el clima y de ahí a la vocación, no sé como nos saltamos de un tema a otro, Irina se siente como un oasis porque ambas no tenemos clase en ese momento, porque solo queda un último momento para terminar el día y ambas estamos cansadas pero agradecidas

A G R A D E C I D A S

La última clase se siente como el impulso repentino del café, mis alumnos brillaron cuando les conté sobre la ética de Kierkegaard, reconocieron el valor de la angustia, del sufrimiento inevitable pero también de la belleza de comenzar de nuevo, el tema decía que debíamos hablar sobre las perspectivas éticas de los existencialistas, pero Kierkegaard nos enseño del sufrimiento y la alegría, del temblor de miedo pero del regocijo de la paz.

El día termina, yo termino, me siento con 100 caballos de fuerza y salgo del lugar donde trabajo para dirigirme al hogar, al centro de mi paz, a la suavidad de Beto, a la mirada de alegría de Chester, a Miguel cocinando una pasta que sólo él sabe como me gusta. 

El día educativo se apaga, la vorágine cierra su selva con un estruendo de la lluvia que gotea las copas, todos buscamos refugio de ella, hay truenos pero hay paz, espero que María ya este en casa, que mi amiga maestra Irina logre llegar a su casa, que la paz del encuentro de la selva poniéndose del lado contrario de la vida me invite a seguir siendo de la selva de cemento, caótica, preciosa, gratificante y humana. 

La vorágine educativa.


Comentarios

Entradas populares